Originalmente utilizado para las exposiciones de maquinas industriales, el edificio fue destruido por un incendio en los años 70 y amenazada su reconstrucción antes de convertirse en el lugar que alberga las ricas colecciones de arte moderno y contemporáneo de la Galería Nacional. Dada la majestuosidad del edificio, no cabe duda que las obras encontraron en este recinto un lugar hecho a la medida. Todas las áreas de la creación artística están representadas: desde la pintura y la escultora, hasta la arquitectura, el diseño, el mobiliario, la fotografía, la escenografía o las artes gráficas.
La visita del museo es en un viaje hacia la modernidad que no podrá perderse. Entre otras cosas, caben destacar las salas dedicadas a las colecciones francesas de los siglos XIX y XX. Ellas son el resultado de relaciones fructíferas establecidas entre Francia y la República Checa durante el periodo de entre guerras y del interés llevado por los artistas, coleccionistas e historiadores del arte de Bohemia hacia la las obras francesas de la época. Cuidadosas adquisiciones, completadas por generosas donaciones, ayudaron a construir una colección única en la que se hallan obras de los artistas franceses más famosos: Delacroix, Carpeaux, Rodin, Courbet, Monet, Pissarro, Gauguin, Cézanne, las obras parisinas de Picasso (muy numerosas en este museo), Derain, Dufy, Bourdelle…
Mucho menos conocido a nivel internacional, el arte checo del siglo XX vale la pena conocerlo por las sorpresas que reserva. Empezamos por la presentación de la obra vanguardista de František Kupka: la colección de la Galería Nacional permite seguir cada etapa de su proceso de creación, desde sus primeros lienzos marcados por el simbolismo, hasta sus obras radicales de abstracción geométrica. El cubismo checo está presente en todos los ámbitos de la creación artística y representa una prueba del interés de ñps artistas checos por el movimiento vanguardista francés.
En la segunda planta, el arte checo de entre los años 1930 y 2000 nos lleva del arte moderno al arte contemporáneo, desde los surrealistas de los años 30 a las instalaciones de arte cinético.
Para culminar, cabe destacar que la primera planta se dedica a la exposición de obras internacionales del siglo XX: se puede descubrir o volver a descubrir las obras de G. Klimt, E. Schiele, J. Miró, A. Tàpies, J. Beuys, T. Cragg, C. Sherman…
Dirección:
Veletržní palác
Dukelských hrdinů, Praga 7.
Abierto todos los días desde las 10h00 hasta las 18h00
Tarifas disponibles aquí




















