Mientras que los artistas del movimiento cubista parisino se concentraban sobre todo en la pintura, sus homologos checos desarrollaron este estilo en amplio abanico de expresiones artisticas: pintura, escultura, arquitectura, mobiliario, cerámica o grafismo…
La exposición intenta recrear el espíritu de las exposiciones de la época en la que las pinturas de Emil Filla y Bohumi Kubišta coexistían con bronces de Otto Gutfreund, mobiliario de Josef Gočár, carteles de Jaroslav Benda o cerámicas de Pavel Janák. Las obras propuestas son de una extrema calidad, y muestran hasta qué punto los artistas checos – fascinados por las trabajos plásticos de Pablo Picasso y de Georges Braque en Paris – prepararon el terreno para otros artistas, convirtiendo a Praga en el centro del movimiento vanguardista de principios del siglo XX.
Luego de la visita, una pausa en el Grand Café Orient situado en la primera planta, le llevará definitivamente a otra época gracias a sus interiores lujosos y típicamente cubistas reconstruidos según planos originales, donde los más pequeños detalles (arañas, sillas…) son obras diseñadas por Josef Gočár.
Los aficionados del cubismo podrán prolongar la visita pasando por el Palacio Veletržní (Palacio de la Ferias) donde podrán descubrir no sólo obras de artistas checos sino también de los artistas franceses que les sirvieron de fuente de inspiración.
Dirección:
Casa de la Virgen Negra – Dům u černé Matky Boží
Ovocný trh 19, Praga 1
www.ngprague.cz
Abierto todos los días desde las 10h00 hasta las 18h00.
Tarifas disponibles Aquí.




















