Con sus paredes rosas y crema, sus detalles en estuco neo rococó y sus arcadas que dan paso a la luz que entra del exterior, hacen del Lovre un café del estilo de los establecimientos que existieron durante el Imperio Austrohúngaro. De hecho, el café Louvre es uno de los pocos supervivientes de la época.
Esa sensación de autenticidad es, sin lugar a dudas, el éxito más grande del café. Abierto en 1902 para acoger la alta sociedad praguense, este café fue cerrado en 1948 durante la era comunista, siendo convertido en oficinas. En 1992, el café renace literalmente, totalmente renovado, sin ningún toque de superficialidad. Este es actualmente un lugar de encuentro bastante frecuentado por las familias praguenses, quienes se juntan a tomar un café o a comer un strudel de manzanas…
Café Louvre
c/ Národní 20
www.cafelouvre.cz
Abierto de lunes a viernes (8h - 23h30) y los sábados y domingos (9h - 23h30)


















