La Guerra de los Treinta Años marcó profundamente el aspecto del barrio de Malá Strana, al igual que la vida de sus habitantes de confesión neo-cristiana. Algunos de ellos fueron ejecutados y otros tuvieron que abandonar el país. El catolicismo pudo finalmente imponerse y junto con él, el estilo barroco como su máxima expresión.
Callejones secretos y sinuosos de aspecto dramático, deslumbrantes palacios adornados con esculturas donde se multiplican los detalles decorativos, iglesias cuyos domos se levantan hasta el cielo, jardines en terrazas que albergan hermosas fuentes y esculturas… El barrio entero ilustra el triunfo del barroco introducido en el siglo XVII después de la guerra de los Treinta Años y que luego, en el siglo XVIII, se volvió muy popular en Bohemia. Sus jardines más lindos -el jardín de Wallenstein, el jardín de Vrtba- siguen siendo testigos vivos del periodo barroco, de sus fastuosas fiestas y del brillante estilo aristócrata de vivir.
En el centro de este suntuoso escenario se halla la Iglesia de San Nicolás, obra maestra de los Dientzenhofer (padre e hijo), cuyas fachada ondulante y su domo majestuoso constituyen, sin lugar a dudas, una de las joyas más preciosas de la arquitectura barroca mundial. No muy lejos, se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, famosa por albergar el altar del Niño Jesús de Praga. Aunque de fachada es discreta, la iglesia es considerada como uno de los lugares de peregrinaje más importantes del mundo.
- Días de las visitas: diariamente, por la mañana o por la tarde.
- Lugar de encuentro con el guía: en el hall de su hotel o en cualquier otro lugar elegido por usted previamente.
- Duración: más o menos 3h30.
- Incluye: las entradas a la iglesia de San Nicolás y de Nuestra Señora de la Victoria (Niño Jesús de Praga), a los jardines Vrtba (únicamente en verano, de abril a octubre) así como también un refresco durante una pausa en un café.
- Les rogamos reservar con antelación.
- Contáctenos para tarifas y reservas de grupos.



















