Última actualización: 15 de julio de 2026
Situado en pleno centro del barrio de Letná, esta heladería propone helados tradicionales italianos hechos a partir de ingredientes frescos. La decoración interior no es de las más acogedoras, por lo que preferiremos pedir nuestro helado para llevar y degustarlo al sol, en el parque de Stromovka o el de Letná.
Dirección 1: Calle Kamenická 30, Praga 7 – Holešovice
Dirección 2: Calle Vodičkova 4, Praga 1 – Ciudad Nueva (Nové Město)
Para nuestra gran satisfacción, la famosa cadena de helados italianos cuenta con varios establecimientos en Praga. Podremos elegir entre una multitud de sabores que satisfarán todos los gustos en los días de fuertes temperaturas en Praga. ¿Nuestros preferidos? Los helados sin lactosa. Entre ellos, el delicioso sorbete de coco.
Dirección 1 (Můstek): Calle Rytířská 27, Praga – Ciudad Vieja (Staré Město)
Dirección 2: Calle Újezd 24, Praga 1 – Malá Strana
Dirección 3: Calle Bělohorská 50, Praga 6 – Břevnov
Dirección 4: Calle Dejvická 24, Praga 6 – Dejvice
Auténtico helado italiano artesanal, elaborado con pasión y esmero. Una amplia selección de sabores, desde el tradicional helado hasta refrescantes sorbetes de frutas, además de opciones veganas y versiones más saludables sin azúcar añadido. Sobre la tienda principal, en la calle Národní třída, se encuentra el Museo Interactivo del Helado, que alberga más de 200 objetos históricos, dos fábricas originales y un bar reconstruido al estilo de la época, donde podrá descubrir cómo se elaboraba el helado hace un siglo.
Dirección 1: Calle Národní 341/23, Praga 1 – Ciudad Nueva (Nové Město)
Dirección 2: Calle Husova 231/12, Praga 1 – Ciudad Vieja (Staré Město)
Dirección 3: Francouzská 761/21, Praga 2 – Vinohrady
Dirección 4: Strossmayerovo náměstí 978/3, Praga 7 – Holešovice
Dirección 5: Calle Pod Kaštany 236/2, Praga 6 – Dejvice
Dirección 6: Calle Průběžná 1939/58, Praga 10 – Strašnice
Desde la década de los 70, Ovocný Světozor es una auténtica institución en Praga. Inaugurado durante el régimen comunista, era el lugar al que acudían los checos a comprarse un dulce. Hoy en día, el éxito sigue estando presente. Las largas colas que se forman en verano son prueba de ello. ¿La recompensa? Un sabroso cono de helado de plátano y fresa. Para degustarlo, el lugar predilecto de los praguenses es el Jardín franciscano.
Dirección: Calle Vodičkova 39, Praga 1 – Ciudad Nueva (Nové Město)
Además de ser 100 % naturales, sin ningún aditivo químico añadido, los helados Puro Gelato atraen por su amplia variedad de sabores de temporada y poco tradicionales: caramelo salado, pepino, amapola, por nombrar algunos. El dueño del lugar, un auténtico amante de los helados, estudió la producción de helados artesanos en Italia, que ahora reproduce aquí en Praga. Un buen establecimiento para degustar un helado a orillas del Moldava, cerca del barrio de Vyšehrad.
Dirección 1: Calle Na Hrobci 410/1, Praga 2 – Ciudad Nueva (Nové Město)
Dirección 2 (Můstek): Plaza Jungmannovo náměstí 753/18, Praga 2 – Ciudad Nueva (Nové Město)
Dirección 3 “Masaryčka”: Calle Na Florenci 2139/2, Praga 2 – Ciudad Nueva (Nové Město)
Dirección 4: Calle Rybalkova 182/29, Praga 10 – Vršovice
Los que desean un delicioso helado sin conservantes deben poner sus miras en Zmrzlinář, la heladería hipster de Praga. Aquí pueden encontrar los 4 sabores imprescindibles: chocolate, vainilla, fresa y pistacho, a los que se añaden otros 12, que van cambiando según la temporada. La mitad de los sabores que proponen son sorbetes, adecuados para los veganos y cualquier persona intolerante a la lactosa y el gluten.
Dirección: Calle Slezská 15, Praga 2 – Vinohrady
Los helados checos Míša se venden en todos los supermercados del país desde 1962. Desde entonces, su receta no ha cambiado jamás. Nuestro favorito está confeccionado con helado de vainilla a partir de nata y queso de granja, recubierto de chocolate negro. Su precio muy asequible ronda las (30 CZK / unos 1,25 EUR). Ya no tenemos ninguna excusa para probar este producto 100 % checo mientras paseamos por la capital.